31/5/09

Recorrido al Colmillo de Nieve "Huaguruncho"

Una Experiencia para repetirla

Pocas veces planeabamos salir tan temprano como para emprender el viaje como siempre tarde, ese es el estilo de nuestro querido amigo el "loco" Lucho Pajuelo Ch. eran las 10 de la mañana del sábado 4 de julio de 2008 y aun hacíamos las mochilas, y los encargos para nuestra próxima partida el Huaguruncho, el viaje no se tornaba interesante hasta que nos encargaron las carpas, bolsas de dormir, el rancho frió y ropa de abrigo "térmico" si se puede. Urgamos entre las cosas del mas experimentado en estos quehaceres y pues le requerimos la carpa, bolsa de dormir, guantes térmicos, cocina de ron, cuchillo, brújula, catalejo, sombrero, la mochila, etc a don Teodoro mi padre, y por su puesto lo mas necesario de toda expedición la cámara fotográfica, una Miray de 5 megapixeles que ya teníamos hace 5 años o más pero que saca lustre a donde va y por supuesto las fotos de rigor.

No podíamos frustrar este viaje porque algo más allá de nuestra influencia nos decía que teníamos que ir, así fue, aún a las 12.30 p.m. nos embarcamos de Terminal Dignidad con un bus colectivo que llega a Huachón primer punto de nuestra partida. Asi mochila a cuestas del vehículo en esta ocasión llegamos a Ninacaca un lugar enclavado en la Meseta del Bon Bom, interesante por su Iglesia de arquitectura colonial, estructura de piedra y techo de paja; en la actualidad sobresale el edificio o Centro Cívico de la Municipalidad distrital del mismo nombre una red de calles totalmente pavimentadas y una Plaza de Armas para renovar energías, mas allá cuesta arriba se encuentra una laguna donde se crían abundante truchas. Otro de los atractivos de la ruta es el túnel de mas de 900 metros de largo que inicialmente serviría para el proyecto del ferrocarril Lima - Pucallpa que nunca se llegó a concretar. Mas allá del túnel nos esperaba una espectacular vista el glaciar que íbamos a visitar nos daba una bienvenida impresionante con cielo azul y vista panorámica al 100%.

Llegamos a Huachón a las 4 de la tarde, el resto es historia tendramos que esperar a la madrugada para nuestra partida al Huaguruncho, pues el servicio de transporte es deficiente, 5 de la mañana y avistábamos un Nevado impresionante por el tamaño, la forma y la energía que emana; nunca antes fue tan fácil de ver el nevado en su integridad así de fácil el te da la bienvenida.." fueron las primeras palabras de Lucho. el frió era impresionante, 10 grados bajo cero a mínimo,un viento que te traspasaba la ropa, tuvimos que doblegar la guardia; un grupo a cargo de José se quedó encargado del armado de las carpas.Lucho y yo nos pusimos a emprender nuestra primera caminata cuesta arriba a 4500 m.s.n.m. casi todo normal sino fuera por la bendita infección estomacal que me aquejaba hace dos días. El solo hecho de estar allí nos hizo redoblarlas fuerzas,pues necesario realizar las tomas fotográficas justo a la salida del sol cuando se ilumina la cara oeste del Huaguruncho, esta demás decir el paisaje acogedor y conmovedor, solo se pueden atisbar unas cuantas llamas, ichu, cerros, lagunas, y por supuesto el inmenso glaciar que pone su aire de grandeza. La zona por la que nos aventuramos se llama Talenga el área sur, la laguna mas grande es Jaico; desde lo alto de una de las colinas se observa como cada laguna esta interconectada ya sea natural o artificialmente es decir a través de una serie de riachuelos o canales o ductos construidos que al final abastecerán de agua a las centrales hidroeléctricas de la zona que son mas de una. Un par de horas y ya tenemos vistas impresionantes de este glaciar y sus alrededores hora de retornar nuestro campamento que ya desde lo alto se ve instalado. Una breve sesión de rancho frío conformado galletas de agua, atún enlatado y un café caliente hacen reparador nuestro descanso. No hay tiempo que perder el siguiente paso es dirigirse al glaciar nos espera una caminata que no imaginábamos.
Ya son mas de la 12 del medio día y aun estamos a medio camino, muchas veces el paisaje crea ilusiones pues parecía estar tan cerca y una caminata de 15 minutos no fue así nos esforzamos para llegar al pie del acantilado sur del nevado, tan majestuoso e imperecedero cuantos años habrán transcurrido para forjarse estos sedimentos no podemos quedarnos mucho tiempo ya que el sol está sobre nosotros y el risco, los filamentos que se han congelado durante la noche y parte del día a la sombra ahora caen como si fueran mortales lanzas, hay que darle al paso seguro y una vista y oído minucioso, un descuido significa un cambio de planes un solo aletargo José el más experimentado de los visitantes resbala y cae sobre la capa de hielo y piedras filamentosas un par de cortes en la mano no tan profundos pero sangrantes nos hace esperar el sabe que tiene que continuar y atenúa la marcha, ya saliendo de esa tortuosa experiencia de fotos y anécdotas emprendimos el retorno a nuestro campamento, el regreso es por la parte sur oeste un camino desconocido para todos, riachuelos de agua cristalina, rocas de formas diversas, animales silvestres que a la distancia y con la ayuda de un catalejo pudimos fotografiar, terrenos fangosos, caminos inexistentes, pendientes peligrosas; todo ello supuso un retorno mas emocionante, al llegar la tarde nos esperaba un apetitoso menú de sopa instantánea, sardinas enlatadas y papas estofadas, un café caliente a la vista de un majestuoso Huaguruncho que nos albergó con su mejor espectáculo.

Eran las 5 de la tarde; luego de un recorrido por los terrenos cercanos nos dimos un descanso reparador a las 7 de la noche reunidos todos alrededor de nuestra pequeña cocina de ron nos abrigábamos con lo que podíamos un viento turbulento como travieso se enmarañaba alrededor de nuestras cobijas una cena rápida y una bebida reparadora como caliente nos hizo retornar a nuestras carpas, si que elegimos la mejor una carpa de media montaña térmica de doble caída y forro. Aún dentro y refugiados en nuestras bolsas de dormir se sentía en frío cordillerano pero nada extraño para nosotros...

Seis de la mañana del día 6 de julio, la mañana comienza tranquila con un apacible canto de aves migratorias, afuera se observaba una densa niebla, señal de que el día iba a ser acogedor, nos iniciamos en una práctica de pesca de truchas con un anzuelo que a decir de los demás no estuvo mal, no logramos sacar nada del río... Mi mente aun avistaba el lado sur este geográficamente, allá donde se encuentra el valle del Chanchamayo rebuscando con mis ojos en el paisaje algo que me diera una pista de algún promontorio conocido; mi mente rebuscaba y seleccionaba los momentos gratos que me acercaban a esos lugares pensando siempre en Alexia (mi pequeña hija) "Mi Pequeño Cielo"; mi retorno por la noche se había truncado por la oscuridad y lo arriesgado del terreno, el día era perfecto para emprender un retorno a caminata y así los dispusimos una vez desarmada y empaquetada la indumentaria emprendimos el retorno que comprendió un trote de cerca a las ocho horas; fue espectacular la experiencia, así es de la cordillera del Huaguruncho, cruzando la puna, la bajada a una región más quieta y apacible, de aquellos paisajes que alguna vez solo uno imagina y veía en textos escolares, estaban en estos caminos de herradura y carretera rudimentaria, de ríos de agua cristalina que echaran andar río abajo a las gigantescas turbinas de las hidroeléctricas, lugares donde se carcome el paisaje por el destellar y el trabajo silencioso de mineros artesanales en búsqueda de oro. El aplacar de la tarde y la vista de unos túneles nos hacen presagiar que ya estamos cerca a Huachón lugar de nuestra partida y retorno. El resonar y chasqueo de las motocicletas que en algunos casos retornan en caravanas nos auspicia del regreso de los mineros artesanales y nuestra llegada poco común de visitantes cerreños hace divertida nuestra experiencia de nuestra única visita al Colmillo de Nieve el Huaguruncho.

Si alguien esta interesado en visitar esta tierra de hermosos lugares no lo dude sería un fin de semana perfecto si dispone de una camioneta de doble tracción mejor aún se puede acceder desde Huachón al Nevado en un viaje de 20 ó 30 minutos y mejor aún visitar el lado este del Nevado donde se puede apreciar el glaciar aún mas cerca. Más abajo rumbo a Quiparacra otros 20 minutos de viaje se ubica la Central Hidroeléctrica de Yuncán una maravilla tecnológica y de ingeniería, otros lugares que se pueden observar como ruinas preincas e incas un parque turístico que a la actualidad ya debe estar concluido en su construcción, de retorno a Cerro de Pasco son solo dos horas y media.

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